Trabajo
Operaciones financieras en un grupo internacional. Lo que sigue es lo que he sostenido, no lo que podría prometer.
- Experiencia
- Nueve años en operaciones financieras
- Alcance
- Cinco sociedades, cuatro jurisdicciones
- Hito
- Cierre del día 15 al día 5
- Auditoría
- Sin observaciones materiales
Dirijo el ciclo contable, la tesorería y el reporting de un grupo internacional con cinco sociedades en cuatro jurisdicciones. Cierre mensual completo, previsión de caja y relación bancaria multibanco, fiscalidad recurrente, coordinación con auditoría externa. Automatizo lo que se puede automatizar y rediseño lo que no.
Es un trabajo donde los fallos caros casi nunca son técnicos. Un cierre no se retrasa porque falte un asiento: se retrasa porque tres personas esperan a que una cuarta confirme algo que nadie pidió por escrito, y eso ocurre todos los meses.
Del día 15 al día 5
El cierre mensual salía entre el día 15 y el 20. Hoy sale el día 5.
El rediseño no consistió en automatizar más. Lo primero fue cronometrar el proceso real por subtarea, no el que decía el procedimiento. Ahí aparecieron dos cosas: los cuellos de botella no estaban donde se suponía, y el trabajo estaba organizado por área contable cuando lo que lo hacía lento era otra cosa —el tipo de pensamiento que exigía cada tarea.
Reorganizamos el ciclo por esa lógica. Las tareas rutinarias se agruparon y se automatizaron en bloque. Las que exigen criterio se movieron a las franjas del día en las que efectivamente se decide bien, y se protegieron de interrupciones. Las que dependían de terceros dejaron de perseguirse por mensajería y pasaron a tener plazo por escrito. Documentamos el procedimiento completo para que pudiera ejecutarlo alguien que no lo hubiera diseñado.
El resultado: cierre estable el día 5, equipo de cuatro personas a dos, sin degradar controles ni fiabilidad del reporting, y presentación fiscal con más de veinte días de margen sobre el plazo legal. Varios ejercicios consecutivos de auditoría externa cerrados sin observaciones materiales.
Lo que me interesa de ese proyecto no es que fuera más rápido. Es que siguió funcionando cuando el equipo se redujo a la mitad. Un proceso que solo aguanta con la plantilla completa y el mejor día de todos no es un proceso: es una racha.
Los problemas que sé mirar
- Un cierre que se come el mes. El equipo entrega, pero a costa de horas que nadie contabiliza y de una rotación que se explica siempre por otras razones.
- Un proceso correcto que nadie sostiene. Está bien diseñado sobre el papel, se implantó con esfuerzo, y a los seis meses cada uno ha vuelto a su forma de hacerlo.
- Una decisión que lleva meses aplazándose. No falta información: se ha analizado tres veces. Falta el momento en que alguien la toma, y ese momento nunca llega porque siempre hay un cierre delante.
- Un reporting impecable que no cambia ninguna decisión. Se produce a tiempo, es correcto, y no altera nada de lo que ocurre después.
Cómo trabajo
Miro los procesos por dónde se saturan las personas que los ejecutan, no solo por dónde se pierde tiempo. Suelen ser sitios distintos.
Después reordeno: qué exige criterio y qué es rutina, qué se puede fragmentar y qué hay que hacer del tirón, qué decisión está puesta en el peor momento del día. Y lo dejo documentado, porque un rediseño que solo funciona mientras está su autor no ha terminado.
Ahora mismo no ofrezco un catálogo de servicios. Si algo de lo anterior se parece a lo que tienes encima de la mesa, escríbeme y lo hablamos.
El trabajo de psicología que presento en esta web se desarrolla en un marco no sanitario y no constituye psicoterapia, diagnóstico ni tratamiento de trastornos mentales.